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Conquistadores: Sospechas

LIBROS DE HOLANDA - HERMAN KOCH

«A veces un prejuicio sirve de atenuante, otras, de agravante. Esta gente es así, lo lleva en la sangre». Un libro en y sobre Ámsterdam.

Sospechas de Herman Koch: un hombre sospecha que su mujer le es infiel. Él no es cualquier hombre, ni ella cualquier mujer. Él es el alcalde de Ámsterdam; y ella, extranjera.

En los Países Bajos existe una amplia libertad de derechos. A quién amar, con quién dormir y cuándo morir no parecen ser un problema. Holanda está orgullosa de su tolerancia. Pero, ¿y si tu ADN no es holandés? Literatura holandesa: prejuicios e hipocresía en el Primer Mundo.

SOSPECHAS HERMAN KOCH OPINIONES

SOSPECHAS – HERMAN KOCH

Robert Walter, el alcalde de Ámsterdam, sospecha que su mujer le es infiel. Padre y esposo de una familia feliz, sólida. Funcionario ejemplar de una ciudad ejemplar. Un detalle lo lleva a mirar con recelo, a desconfiar y a quedar envuelto en un camino psíquico oscuro y complejo.

LIBROS DE HOLANDA - SOSPECHAS - HERMAN KOCH
Sospechas, de Editorial Salamandra.

La infidelidad, o no, de Sylvia importa poco a la historia. Los celos abren un mundo de apariencias e hipocresía contenido por décadas a fuerza de falsas sonrisas.

Aunque no pretende crear misterio ni thrillers, Koch es perfecto para el suspense: donde no pasa nada algo puede pasar; y, si pasa, será trágico.

El Ámsterdam de Sospechas reluce hasta la envidia: calma, equitativa, segura y limpia. Nuestro alcalde regresa a su casa en bicicleta o caminando -a cualquier hora-, cocina su cena y saca la basura a la calle mientras conversa con su vecino.

SOSPECHAS HERMAN KOCH CRÍTICA

Entre dudas tortuosas y sesiones parlamentarias superfluas –«¿qué hacer con los molinos de viento y los pájaros masacrados por sus astas?»-, Robert tiene tiempo de dirimir por qué ya no separan las botellas verdes de las transparentes en los residuos, de dar un paseo con su padre de expresas intenciones suicidas, de evaluar si los conejos son mascotas adecuadas y de ayudar a su hija a encontrar su gato perdido.

Cuando esto se combina con xenofobia y discriminación, el resultado es tremendo.

A través del alcalde se desnudará la soberbia y el racismo ocultos entre copas de vinos costosos. Sospechas fluye sobre lo no dicho y lo no visto; como lectores sospechamos a la par de nuestro ciudadano ilustre y nos mantenemos en alerta porque sabemos que es Herman Koch él es sorpresa y shock-. Sus libros no se guardan en el estante para después, se leen rápido y se digieren con tiempo.

-MALENA FERNÁNDEZ

HERMAN KOCH - LITERATURA HOLANDESA
Herman Koch, el neerlandés más leído y un CONQUISTADOR moderno. Foto The Clinic.

“No hay nada que tolerar, la idea de tolerancia contiene la de superioridad”.*
LIBROS EN HOLANDA: SOSPECHAS, DE HERMAN KOCH

Según el autor de La cena -una novela que todos debiéramos leer alguna vez- los holandeses se jactan de ser tolerantes con los extranjeros cuando sólo son políticamente correctos.

Agudo y certero, los contradice y no se mide a la hora de criticar una clase snob que dice conocer y frecuentar. Un grupo que vive muy bien y piensa muy mal.

LIBROS EN AMSTERDAM - SOSPECHAS

Cualquier visitante de Ámsterdam caminará entre puentes y canales, por una ciudad preciosa, próspera, sin grandes contrastes sociales o culturales ni complicaciones. Uno de los sitios menos violentos del mundo, ordenado, con gente que cumple las reglas en un país donde conviven democráticamente pueblo, Parlamento y reyes.

Como contrapartida, en Sospechas, Herman Koch expone una violencia racista que no usa bombas ni apartheid, estructurada desde la raíz en una sociedad muy desarrollada y diplomática que la disimula con educación y buenas costumbres.

Los Países Bajos también consumen a Koch. Lo toleran, se ríen o les parece algo exagerado. Por supuesto que hay ofendidos, ¿se sentirán levemente identificados o erróneamente representados? Literatura europea autocrítica.

LOS HOLANDESES Y ÁMSTERDAM, SEGÚN ROBERT WALTER

“Era más holandés que un huerto de endibias después de una helada, unos zuecos con molinos de viento en la punta, el queso, la leche, los sándwiches, el hielo quebradizo, la galletita con el té (una sola, luego se tapa otra vez el tarro)”.

HOLANDA Y SUS MOLINOS DE VIENTO
Los molinos, que no convencen a Robert, en Holanda drenan terrenos inundables. Junto con quesos y tulipanes tienen sus rutas para ser degustados/visitados. En la foto, los de Kinderdijk, Patrimonio de la Humanidad.

«En realidad Ámsterdam no es una ciudad de verdad, sólo es una ciudad a los ojos de los forasteros. (…) Ámsterdam es una ciudad de juguete, una piscina de bolas para adultos, un museo al aire libre donde se muestran oficios antiguos. (…) En mi opinión, ninguna ciudad que se tome en serio a sí misma puede estar rodeada de molinos eólicos».

Sospechas, Herman Koch
*Entrevista para Revista Ñ

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