Le dicen palacio aunque nunca vivieron reyes, la Ópera Garnier es fastuosa y despampanante. En las noches parisinas, este lujoso edificio congregaba a la crème de la crème. Algunos creen que bajo su suelo habitaba un fantasma… El periodista Gaston Leroux supo aprovechar muy bien algunas misteriosas desapariciones.
¿Qué hacer en París? Visitar el Teatro Garnier.
La Ópera Garnier surgió durante el Imperio de Napoleón III y bajo la etapa Haussmann, conserva toda la pompa del París del siglo XIX –terciopelos rojos, mármol, estatuas y enormes arañas de cristal– y se lo puede conocer asistiendo a una función o con una visita guiada o audioguiada.
En pleno corazón de París, al lado del famoso Cafe de la Paix, resalta la cúpula verde de la Ópera. Para fanáticos de El fantasma de la Ópera, el libro de Gaston Leroux o el musical, visitar el palacio (inspirador de otros teatros del mundo) puede representar un sueño cumplido (para mí, por ejemplo). Para el resto, un paseo que los llevará a los tiempos de la aristocracia parisina.

Historia exprés del Palacio Garnier
En 1860 Francia tenía emperador y emperatriz; y su capital, aristócratas que habían sobrevivido a la Toma de la Bastilla y burgueses que se habían enriquecido con la Industrialización. Napoleón III, sobrino del Bonaparte más conocido, estaba más interesado en la modernidad y en la estética que en las guerras: quería que París fuera la ciudad más bella de Europa.
En veinte años, Bonaparte quiso eliminar la imagen de ciudad medieval de París y transformó completamente su apariencia: calles asfaltadas, grandes avenidas, bulevares, cloacas, puentes, confiterías y nuevos edificios. Pensaba en una sociedad elitista que vestía de traje y circulaba en carruaje. Parte de la imagen actual del París elegante y sofisticado es surgente de esa época. La Ópera Garnier, también.

Visita a la Ópera de París: info práctica
TICKETS
Según edad y exposiciones y alquiler de multimedia. Guiadas y audioguiadas (muy recomendables, se pagan aparte). También, tours vip –salas no abiertas a público en general–. Hay un recorrido sugerido (no obligatorio) que ocupa entre una y dos horas.
La visita empieza en la Rotonda de los abonados (bajo la cual, creían, habitaba el fantasma) El Palco N° 5 existe; si hay ensayo, no se puede entrar (preguntar antes de sacar ticket).
HORARIO
Importante chequear la página antes. Por ensayo o cuestiones técnicas pueden cerrar, tener horario especial o áreas inaccesibles (Auditorio y el techo de Marc Chagall, el Palco del Fantasma, etc.). Averiguando con tiempo, disfrutarán de toda la Ópera.
¿Vale la pena visitar la Ópera de París? Mi experiencia.
La Ópera Garnier es ESPECTACULAR, me dejó con la boca abierta. Conserva la pompa y la opulencia con que se la concibió; tiene una excelente acústica; y para quien conoce la obra El fantasma de la Ópera el misticismo está intacto. Me parece una buena alternativa a Versalles cuando las estadías son cortas, porque ocupa un par de horas, no hay que reservar ni lidiar con filas y millones de personas. Y es pleno corazón de París.
La Ópera de París en el arte y en la literatura
EDGAR DEGAS
El pintor y escultor Edgar Degas frecuentaba la Ópera de París e inmortalizó a las jóvenes del ballet en conocidos cuadros. También, en su famosa escultura “La pequeña bailarina de catorce años”: Marie, una niña con una triste historia en el Palacio Garnier.
Dónde ver la «La pequeña bailarina de catorce años» de Degas
«La Petite Danseuse de Quatorze Ans» (1881), una de mis esculturas preferidas (junto con «El gran vals» de Camille Claudel), tiene copias repartidas en distintas partes del mundo.
- Nueva York (MET)
- Londres (Tate)
- Copenhague (Ny Carlsberg Glyptotek)
- Washington (Galería Nacional)
- París (Musée d’Orsay)

ANTOINE BLANCHARD
Distinguidos messieurs, de gruesos bigotes, sombreros de copa y bastón, bajaban de sus carruajes a sentarse en el Café de la Paix. Mesdames con sus vestidos abultados recorrían las Galerías Lafayette. Un París que pueden imaginar en las pinturas de Antoine Blanchard.

GASTON LEROUX
Bajo el suelo y el escenario del Teatro Garnier, el mismo donde transita el público visitante, habitaba un fantasma. O eso creía Gaston Leroux, el autor de la novela El fantasma de la Ópera.
Las supersticiones que circulaban entre bambalinas, algunas desgracias reales y un lago subterráneo de la época en que se construyó el edificio (evitaba inundaciones) fueron usados en la historia.
¿Planeando un viaje? Les comparto mi sección de París
Les recomiendo la novela de Leroux (van a leer sobre la historia del Palacio, el estilo que dio el arquitecto Garnier y qué sorprendió a la emperatriz) y la visita a Versalles.
Para ir al INICIO, solo hagan click en la home.





0 comments on “Visitar la espectacular Ópera Garnier de París”