Muy cerca de Londres está Hampton Court, el castillo de Enrique VIII, el rey más famoso de Inglaterra por mandar a cortar la cabeza de sus esposas. Es una de las mejores escapadas desde la capital —aún para los poco aficionados a palacios— y una atracción turística diferente.
¿Por qué ir a Hampton Court? A las grandes ciudades nunca les «sobran días», pero si no es la primera vez en Londres o tienen una estadía larga o buscan experiencias más que fotos, Hampton Court es un sitio ¡fascinante! Si son seguidores de Bridgerton y la Reina Charlotte, lo amarán.
Les cuento sobre la visita a Hampton Court, un sitio con más de 500 años de historia y que no funciona como un museo; que hace mucho tiempo que nadie vive allí; pero parece habitado.
TOCAR, OLER, DISFRAZARSE… PROHIBIDO ABURRIRSE. La experiencia comienza antes de entrar: junto con la entrega de la audioguía, hay que vestirse adecuadamente…
VISITA A HAMPTON COURT PALACE
Desde que atraviesa la puerta, el visitante -vestido con una larga capa medieval- se siente parte de una época muy lejana y tiene todo el tiempo del mundo para hacerlo: se puede conocer, recorrer y circular al propio antojo y por todos lados.
El castillo es enorme y los aposentos están completamente abiertos y disponibles para el público.
Las largas mesas del Hall, donde el rey se sentaba con su esposa Ana Bolena, hoy están ocupadas por los «nuevos invitados» que boquiabiertos admiran el gran espacio atentos a las explicaciones de la audioguía.
Los niños la pasan estupendo.
Actores con ropaje del 1600 simulan y recrean historias en salones y patios: el público puede participar y sentirse protagonista de épocas remotas.
Así, terminamos cantando en el Gran Comedor con un caballero que pretende el amor de una dama. O corriendo por las escaleras tras un joven que debe lograr un permiso del rey. A veces se hacen eventos para turistas donde se recrean los grandes banquetes de la Corte de Enrique VIII.
O en el Patio de las Cocinas, bajo una ventana, preguntando al Médico de la Corte por qué el soberano está de mal humor (todo en inglés). O disfrazado con peluca y atuendos del siglo XVIII.
Todavía hay olores, las inmensas cocinas donde se preparaban dos banquetes diarios para una multitud de personas están intactas. A veces, se hacen eventos para turistas donde se recrean los grandes banquetes de la Corte de Enrique VIII.
JARDINES DE HAMPTON COURT
Los jardines —de tiempos más «modernos»— son espectaculares, pueden perder toda la tarde allí. El laberinto es mundialmente famoso, ¡no se vayan sin intentar encontrar la solución… y la salida!
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VISITA HAMPTON COURT
DÓNDE Y CÓMO. Hampton Court Palace está en Zona 6 de Londres y se llega en una media hora en tren desde estación Waterloo (cerca del London Eye) o Wimbledon. El precio del tren depende del día, del horario y de la cantidad de personas. También se puede llegar en barco, se tarda entre 3 y 4 horas.
CUÁNDO. Hampton Court abre entre las 10 y 16.30.
Los tickets varían según la edad, época del año (enero y febrero pueden llegar a costar la mitad de precio) y cantidad de personas (los grupos familiares tienen descuento).
¿Sirve la London Pass para Hampton Court?
Con la London Pass está incluido. El transporte también, si —además— compraron la Oyster y tienen carga suficiente (consume bastante por la distancia).
Llegada a Hampton Court. La estación de trenes está muy cerca, solo tienen que caminar por un puente con esta preciosa vista.
GUÍAS Y AUDIOGUÍAS DE HAMPTON COURT
Las audioguías —gratis— resultaron útiles. Para quien hablara inglés, se ofrecían tours guiados (con costo adicional), con horarios fijos. Los guías-actores que circulaban disfrazados contaban chismes y cosas muy entretenidas.
¿DÓNDE COMER EN HAMPTON COURT?
Hay áreas internas (en el corazón del castillo) y externas habilitadas. Está permitido llevar comestibles y líquidos y hacer picnic. También los pueden comprar en alguna de las tres opciones: dos cafeterías/comedores autoservicio y el Fountain Court Café (en primavera verano).
TIP: en el comedor exterior hay dispensadores de agua y leche, libres y gratis.
OPINIÓN
¿Vale la pena visitar Hampton Court?
Definitivamente. En Hampton Court Palace, vivieron muchos reyes en cinco siglos; pero es conocido como el castillo de verano de Enrique VIII, el más popular de los Tudor. El rey de las seis esposas (despreció y exilió a la primera, cortó la cabeza de la segunda y la cuarta, la tercera murió en el parto, anuló a la quinta por fea y la sexta sobrevivió a un rey ya viejo) se mudaba con toda su Corte (unas 600 personas con muebles, pertenencias y criados) cuando comenzaba el calor.
Henry
Laberinto
La visita fue interesante y entretenida. Muchas hectáreas para recorrer y disfrutar: fuentes, laberinto, lago, cisnes y las canchas de tenis de Henry. Todo es imperdible. Los niños —en edad o en corazón— lo disfrutarán especialmente. Valió la pena destinar un día entero y recorrer —lejos de las multitudes— este sitio increíble.
De Hampton Court volvimos con muchos recuerdos felices y ganas de regresar pronto.♥
Me encantó la nota y me parece una opción muy linda si uno llega a ir a Londres.
Gracias, Nora!!!. Sí, muy lúdica.