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Libros Noruega

Lineas Boreales: Salir a robar caballos

NORUEGA - STEINAR ENGELAND - UNSPLASH

Leer y viajar. Salir a robar caballos, una novela para conocer Noruega, por mucha razones, como si la hubieran pisado. Para aquellos que quieran imaginarla y también entender un modo muy nórdico de transitar las emociones. El dolor es universal, independientemente de cómo o dónde vivamos; pero también, cultural en cómo atravesarlo. El escritor Per Petterson es noruego y, en Salir a robar caballos, muy medido para relatar las heridas y memorias de un hombre que tienen más de cinco décadas.

Un hombre -viudo, abatido, desapegado de todo y de todos- se muda a una cabaña perdida en la inmensidad y soledad de un bosque en Noruega. A partir de un hecho fortuito comienza a recordar un verano de hace 50 años que le cambió la vida.

En 1948, con 15 años, Trond Sender pasó las últimas vacaciones con su padre: tramas ocultas, secretos que salen a la luz, revelaciones estremecedoras y una tragedia. Trond intenta reconstruir las piezas de ese pasado en el marco de un clima extremo y con el eco permanente de las palabras paternas: “Tú decides cuándo te duele ”.

NORUEGA - SALIR A ROBAR CABALLOS - PER PETTERSON - BRUGUERA

Per Petterson es detallista y, al mismo tiempo, ágil en su relato de la cotidianidad. Una novela dramática que aborda el dolor de un adolescente -y de un adulto- desde ese modo austero, áspero e incisivo de los nórdicos.

Los recuerdos son sumamente vívidos y golpean como el frío gélido del presente. Los diálogos -simples, brutales e hipersignificativos- aparecen sólo en situaciones clave y tienen un peso descomunal.

De Salir a robar caballos me conmovió la supervivencia del ser humano en un contexto casi primitivo, inmerso en una naturaleza tan maravillosa como hostil. Quedé expuesta a la geografía deslumbrante de Noruega y a cada gota de sudor y estupor del protagonista.

Para pensar en esos momentos en que todo cambia y nos convertimos en otro. Una historia dura, muy bien contada.

-AGUSTINA MATHUS

Como en otros libros escandinavos, hay algo de desdicha o insatisfacción que lleva a los protagonistas a huir hacia la nada y a aislarse. Prefieren enfrentarse a una naturaleza que desvela por su brutalidad -y su belleza- que a las personas. Petterson ha aludido varias veces a los vínculos en la sociedad noruega: los humanos -incluso los familiares- son más débiles que los que establecen con la naturaleza; y eso se nota en la novela.


«Es muy importante que cuando un lector acabe una de mis novelas sepa dónde ha pasado; me gusta que ese lector tenga una sensación física… Mire: a 15 minutos en tranvía de Oslo te bajas y ya estás en un bosque denso; la naturaleza es parte de uno; una roca al lado de casa, un faro cercano te marcan; en Noruega, en uno de esos bosques, llega un momento en que tienes la sensación de que el árbol te mira a ti y no al revés; eso ha de acabar definiendo una manera de ser».*

LEER Y VIAJAR - NORUEGA - LACHLAN GOWEN (UNSPLASH)

Con Salir a robar caballos no sólo conocerán la geografía noruega como si la hubieran pisado sino que entenderán ese lazo tan íntimo y resistente entre hombre y naturaleza de los países nórdicos y del Ártico en general (Nanook, El año de la liebre, El zorro ártico). El contacto entre ambos es diario y profundo; y los paisajes urbanos y naturales están fundidos.

Los personajes son escuetos y más silenciosos en palabras que en acciones. Petterson es consciente de esto y no es casual.

«… Lo que pensamos y sentimos es más importante que lo que decimos. (…) En Noruega, hablamos poco, por eso aún puedo confiar menos en las palabras que oigo; en ese sentido digo que es vital saber leer los detalles; el cuerpo es nuestro campo de batalla del dolor y de la alegría. (…) Si nos fijamos bien en él, podemos saber mucho más de los otros». *


Existen dos mitos acerca de los nórdicos: que son felices y que son «fríos». Personalmente dudo de lo uno y de lo otro. El dolor de Trond Sender, para el afuera (entendido como países más efusivos), puede parecer imperceptible: es un dolor que no suda como su cuerpo.

Allí es donde ficción y realidad se intersecan y la literatura nos acerca a los otros mundos, porque la sutileza expresiva de los personajes concuerda con la del escritor y con la de los noruegos en la vida real. Y si los sentimientos no sudan a través de la piel (o de las páginas), pues será que tengamos la tarea como lectores de develarlos.


*Entrevista de Carlos Geli para El país, 17/4/2010. // Foto: Steinar Engeland (header) y Lachlan Gowen para Unsplash / Tapa: Editorial Bruguera (2007)

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