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El espíritu de los ancestros: cine rapanui

el espíritu de los ancestros

"El espíritu de los ancestros" y la recuperación del patrimonio cultural rapanui, contada desde adentro.

Aislamiento extremo por 1000 años. Solitaria en medio del Pacífico. La isla chilena Rapa Nui ganó fama mundial y turismo gracias a sus gigantescos moai. Uno de ellos llora en el Museo Británico de Londres y una familia pascuense pide que sea devuelto. ¿Sus razones? Afectivas, humanitarias.

En El espíritu de los ancestros (Te Kuhane o te Tupuna), documental rodado en la Isla de Pascua, el director rapanui Leonardo Pakarati, uno de los 3000 habitantes nativos que aún ocupan la isla, relata a su pequeña hija y a nosotros algo de la historia de su pueblo y del robo de un moai por parte de los ingleses en 1868.

La voz en off de Pakarati, con la belleza de su tierra en primer plano, anticipa algo que comparte con Mozambique y otros países africanos: «En Rapa Nui hay que aprender a contar historias; y también, a escucharlas». Te Kuhane o te Tupuna es la historia del moai Hoa Hakanania (El amigo robado o El Rompe olas, en español).

Famosos y legendarios moai de la Isla de Pascua: no son simples esculturas de piedra.

El film, profundo y conmovedor, busca comprensión sobre la importancia humanitaria, no económica, de la devolución de su patrimonio repartido en distintas partes del mundo: el mana.

Según la creencia rapanui, todos los objetos, aún las piedras, tienen alma. Los moai –sagrados, con nombre, altar (ahu) y aspecto propios– contienen el espíritu de los antepasados (Tupuna) y transmiten a los maoríes un poder especial.

El mana –una energía difícil de describir y que los testimonios lo intentarán– de la isla se está perdiendo.

EL MOAI QUE LLORA

«El moai está llorando en el museo; debe volver acá», se lamenta Noemí, la tía de Leonardo Pakarati, con los ojos húmedos.


El monumental moai expuesto en el Museo Británico de Londres –como una pieza más, fotogénica y exótica a la vista de los visitantes– debe regresar a su hogar. El pueblo polinésico siente su tristeza y su soledad. Su ahu vacío lo está esperando. Ellos necesitan a Hoa Hakanania para que el mana no se vaya. Por allí va el guion y la pacífica «batalla» de El espíritu de los ancestros.

Cuando un rapanui encuentra un moai en un museo puede correr a abrazarlo aunque suenen las alarmas. Leonardo Pakarati frente a los visitantes hablándoles del mana: no tienen idea de lo que ese objeto significa y quizá nunca lo entiendan.
Hoa Hakanania. “Los moai no fueron hechos para adornar paredes ni museos. Por más que sea una estatua, no es una obra de arte, no están concebidos como la Mona Lisa para adornar una pared». (Leo Pakarati, Miradoc)

ISLA DE PASCUA, UNA CÁRCEL

Los rapanui se saben en los confines de la Tierra. Por un milenio no tuvieron contacto con el exterior. En 1722 llegaron los extranjeros; y con ellos la esclavitud, las enfermedades y los raptos. Quedaron al borde de la extinción: 150 hacia 1880.

Con la Compañía Explotadora Ovejera (británica) y luego la Armada Chilena, vivieron en una cárcel hasta 1963. Les estaba prohibido salir de la isla y fueron confinados en su propia tierra (cercados con alambres de púa) a un pequeño sector donde les estaba «habilitado» circular: el, hasta hoy, único pueblo de Rapa Nui, Hanga Roa.

Prisioneros en su casa y sin siquiera poder visitar sus ahu moai, muchos aún lo recuerdan con dolor.

El espíritu de los ancestros – GPS

¿Cómo verla? El espíritu de los ancestros suele aparecer en muestras de cine arte o en exhibiciones especiales. Si les interesa, escriban a mahatua@gmail.com o a ventas@mirador.cl | Aquí el tráiler.

«No hay muchas películas que aborden la valiosa cultura patrimonial de Isla de Pascua desde dentro. Ese es sin duda un valor agregado del documental Te kuhane o te Tupuna». (El Mirador)

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