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Tengo miedo torero, Pedro Lemebel

tengo miedo torero

Tengo miedo torero, de Pedro Lemebel. editado por Planeta

Una travesti vieja le dio a conocer un pasodoble popularizado por Sarita Montiel, y unos chicos del partido contra Pinochet le llevaron cajas con libros y un tubo de acero enorme que según Lemebel parecía un condón de dinosaurio. Después y con esto, surgiría una novela atrevida, folletinesca y eterna.

Tengo miedo torero, libro de título ambiguo. «¿Quién le teme a quién? ¿El torero tiene miedo a que el toro lo mate o es el toro el atormentado?», decía Pedro Lemebel. Una historia de «amor y metralletas», música empalagosa, demasiada ternura, guerrilleros y travestis.

TENGO MIEDO TORERO – PEDRO LEMEBEL

«Tengo miedo torero fue un desafío, una provocación frente al protagonismo mesiánico de los novelistas machos«. (p. 67)

«Todo el mundo me leía, pero les costaba decir en público que gozaba secreta y morbosamente de mis textos paganos. Hoy en cambio es políticamente correcto leer mis libros» (p. 43)*

-Pedro Lemebel, en No tengo amigos, tengo amores: extractos de entrevistas.

Santiago de Chile, dictadura de Augusto Pinochet. La Loca del Frente, una travesti almodovariana, näif, ve un mundo primaveral a través de los mantones de manila que decoran su casa semidestruida por un terremoto. El barrio pobre la quiere. Se han acostumbrado a los cantos del picaflor que alegran toda la cuadra.

Afuera es 1986: gases lacrimógenos, desaparecidos, detenidos, redadas, madres en la catedral pidiendo por sus familiares, toque de queda. La Loca ni sabe. Ni le interesa. A ella, el corazón se le revoluciona cuando un joven buenmozo de nombre falso le pide guardar cajas con literatura prohibida. Entonces se enamora, se entrega y decide participar sin explicaciones de Carlos.

Tengo miedo torero tiene una base autobiográfica y hechos reales que Lemebel teatralizó. Arte Lemebel. Melodramático, cursi, poético, comprometido, fuera de cánones literarios. Pero, aclaró: no hay confesiones, eso es de católico. La novela, única del escritor, entra en tiempos oscuros y en el microcosmo de homosexuales emplumados, travas viejas y maricas para quienes el amor y la vida eran (son) difíciles. [Uso palabras que a él lo identificaban.]

Otra pareja, Pinochet y Lucía (su esposa), se atraviesa intencionalmente en la trama. Las pesadillas del tirano lo ridiculizan e infantilizan.

El homosexual que se paseó desnudo a caballo cual Lady Godiva y cuyo famoso manifiesto «Hablo por mi diferencia» fue una denuncia de segregación devenida en himno, ahora es progre: leerlo y decirlo. Pedro Lemebel es un grande que excede cualquier moda. Kitsch, provocador, polémico, hizo de todo. Conocerlo implica adquirir boleto de ida.


PEDRO LEMEBEL

«Me interesan las homosexualidades como una construcción cultural, como una forma de permitirse la duda; quebrar el falogocentrismo que uno tiene instalado en la cabeza. (…) Creo que la cuestión homosexual, esa criatura perversa que puso en escena la ciencia, tiene una lugar ganado. Hay una legalización, pero desde el punto de vista del poder. En Chile cambió la ley que condenaba la sodomía, el artículo 35, pero más allá de eso hay una homofobia ambiental en la subjetividad colectiva de los chilenos.

¿Quién fue Pedro Lemebel? Nació en un basurero que no existe más, el Zanjón de la Aguada; murió en 2015 de cáncer. Se resistía al «gay», porque lo veía tan conservador y políticamente correcto como el «macho». Criticó a los comunistas, a la dictadura, a la falsa democracia, a la burguesía, a las instituciones, al conservadurismo, a todos los etc. Foto / Read & Fly: Lemebel en las calles de Santiago.

El camino legal y el de la mentalidad van por carriles distintos, tiene que pasar por la inserción en la sociedad, no como privilegio ni como algo políticamente correcto, sino como un devenir más en este abanico múltiple y polimorfo de la sexualidad en evolución y cambio».(p. 68 – 69)¹

TENGO MIEDO TORERO – GPS

CINES Y SEXO SUBTERRÁNEOS EN SANTIAGO

La ciudad tiene un gran subterráneo por donde respira la líbido, los cines, los bares, los bajopuentes, los mercados persa. (p. 85)¹

En el centro de Santiago son conocidas sus galerías comerciales en los alrededores de la Plaza de Armas. Entre oficinas, peluquerías y venta de productos y servicios, existía hasta 2019 un mundo subterráneo de cines porno. Fin de una era: el underground erótico, filmes XXX: de los míticos Nilo-Mayo, Roxy y Capri ha sobrevivido el último. Algunos figuran en Wikipedia y fueron territorio de cruising o cancaneo.

BUENAS NOTICIAS: LIBRO + CINE

Tengo miedo torero, película del 2020 que la pandemia impidió llegara al cine, versión del libro homónimo de Lemebel. Alfredo Castro –es la Loca del Frente, su actuación es descomunal- y la banda sonora compensan que la adaptación borre media novela.

Tengo miedo torero es la Loca, un personaje entrañable que llena las páginas de ternura, humor, canciones empalagosas y momentos memorables. Fotograma de la película homónima.

 

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FUENTES
¹ Todas las citas pertenecen a No tengo amigos, tengo amores. Extractos de entrevistas a Pedro Lemebel. Ed. Alquimia, 2021.
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