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Francia Historias

La pequeña bailarina de Degas

Inspirada en Versalles y uno de los lugares más despampanantes de París, la Ópera Garnier esconde sórdidas historias de prostitución y poder. Hoy les contamos de Marie, la pequeña bailarina de Degas.

ÓPERA DE PARÍS: LA TRISTEZA DEL TUTÚ

La pequeña bailarina de Degas, Marie van Goethem tuvo una historia triste; el Fantasma no fue el único personaje sufriente de la Ópera de París. El Palacio Garnier, además de teatro, funcionaba como Academia de Música y Ballet. De noche había funciones y de día, clases.

Hubo un tiempo en que estaba prohibido para una mujer subir a un escenario. Una bailarina o una actriz, en Francia, podía ser arrestada en una redada nocturna por prostituta, hasta que en 1671 el rey les dio un permiso especial. 200 años después, para la época del Palacio Garnier, no eran delincuentes pero mantenían su condición de “inmorales” y “meretrices”.

EL FOYER DE LA DANZA

En la Ópera existe un mítico salón llamado Foyer de la danza (se puede conocer con el ticket vip), que hoy se usa para ensayos y reuniones de staff. Hacia fines del 1800, en pleno esplendor del Teatro, era un espacio privado para los abonados y las bailarinas; un verdadero escaparate para los amantes y la prostitución.

En los entreactos y al finalizar la función, los hombres de la alta sociedad francesa se juntaban allí para hacer negocios y sociales, y recibir la amorosa atención femenina del cuerpo de baile y de las estudiantes.

La pequeña bailarina es Marie, de Garnier

Tras la actuación, con la suela de las ballerinas aún sucia, las adolescentes corrían al foyer. Lejos de la profesionalización actual, los sueldos eran misérrimos y la mayoría de las artistas debían venderse para subsistir. Eso sí, las normas de la Institución eran muy rígidas. La Ópera (esta y las otras también) les exigía fidelidad con los privilegiados. Estaba prohibido dormir con otros; si no, a la calle.

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EDGAR DEGAS Y LA ÓPERA DE PARÍS

Marie y Palais Garnier
Cuando Edgar Degas perdió parte de su visión, cambió la pintura por la escultura.

Edgar Degas, que inmortalizó a las bailarinas clásicas, frecuentaba el Palais Garnier, donde encontró a sus musas. Las escenas idealizadas de pureza y liviandad poco tienen que ver con la realidad de las muchachas con tutú de esa época.

Tras las gasas se escondían sórdidas historias de miseria, prostitución y poder.

LA PEQUEÑA BAILARINA DE 14 AÑOS

La escultura “La pequeña bailarina de catorce años” de Edgar Degas, fue un personaje real: Marie era una niña del ballet de la Ópera Garnier.

El hiperrealismo de Edgar Degas que hoy fascina -la pequeña parece aún descansar de su danza con su tul y lazo de tela- causó un violento rechazo en 1881. 

La madre, lavandera del teatro, prostituía a sus tres hijas. Marie obedecía las estrictas reglas: cuando la joven se acostó con alguien «equivocado», la expulsaron.

«La petite danseuse de quatorze ans», sumamente expresiva, tiene copias repartidas en distintas partes del mundo; Nueva York (MET), Londres (Tate) o Copenhagen (Ny Carlsberg Glyptotek). 


⇒ La Ópera Garnier ofrece visitas guiadas y audioguiadas. 

 

1 comment on “La pequeña bailarina de Degas

  1. maria susana

    asombrosa historia , mas bien terrible a nuestros ojos de 2020 . La escultura es muy bella y pude admirarla, la historia de esa niña nunca la hubiera imaginado de no ser por las observaciones y estudios de read&fly Gracias

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